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Láser de 1470 nm: ¿Cómo se forjó el "estándar de oro" para el tratamiento mínimamente invasivo de las venas varicosas?
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Láser de 1470 nm: ¿Cómo se forjó el "estándar de oro" para el tratamiento mínimamente invasivo de las venas varicosas?

27-03-2026

En el campo del tratamiento mínimamente invasivo de las varices, la evolución tecnológica es constante. El láser de 1940 nm ha irrumpido en la práctica clínica con ventajas como una mayor absorción de agua y menor dolor postoperatorio, lo que ha generado un considerable debate. Sin embargo, que una tecnología se convierta en el tratamiento de referencia depende no solo de sus ventajas teóricas, sino también de su estabilidad a largo plazo en estudios reales, su universalidad en diferentes afecciones vasculares y los datos de seguridad avalados durante más de una década.

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Este artículo se centra en el láser de 1470 nm y revisa la literatura autorizada para responder a una pregunta fundamental: ¿Por qué el láser de 1470 nm sigue siendo la "piedra angular" de las directrices mundiales de cirugía vascular en la actualidad, a pesar de la aparición continua de nuevas longitudes de onda?

I. Triunfo del principio: La "soplete de soldadura de precisión" para la pared de la vena

La técnica fundamental de la ablación láser endovenosa (EVLA) consiste en utilizar el efecto térmico del láser para contraer y cerrar la pared de la vena. La singularidad de la longitud de onda de 1470 nm reside en su altísima tasa de absorción por las moléculas de agua. Según el modelo óptico de Hale y Querry, 1470 nm se sitúa en el pico de absorción del agua en el infrarrojo cercano. Al entrar en contacto con la íntima venosa, rica en agua, la energía se absorbe de forma instantánea y abundante, con una profundidad de penetración muy limitada.

Esto ofrece dos ventajas clínicas importantes: primero, una alta eficiencia en el uso de la energía, ya que actúa directamente sobre la pared de la vena en lugar de sobre la hemoglobina en la sangre; segundo, un bajo riesgo de daño colateral, con menor transmisión de energía a los tejidos circundantes, como el nervio safeno y la piel. En comparación con el láser anterior de 980 nm, el de 1470 nm representa una mejora con respecto al modo de "ebullición de la sangre" al modo de "soldadura de la pared de la vena".

II. Profundidad de la evidencia: Más de una década de acumulación de evidencia basada en datos.

La razón por la que los 1470 nm se han convertido en el protocolo estándar recomendado unánimemente por las guías de las sociedades europeas y americanas de cirugía vascular radica en su amplio sistema de medicina basada en la evidencia.

En primer lugar, los datos sobre las tasas de cierre son sumamente sólidos. Un estudio de 2020 del Hospital Universitario de Pekín en Shenzhen, en el que participaron 248 pacientes, mostró una tasa de cierre venoso superior al 98 % a los 6 meses de la operación, con puntuaciones de calidad de vida de los pacientes significativamente mejores que las obtenidas tras la cirugía tradicional.

En segundo lugar, la comparación directa con 1940 nm ha proporcionado el nivel más alto de evidencia. Un ensayo controlado aleatorizado publicado en el Journal of Vascular Surgery: Venous and Lymphatic Disorders en 2024, con 216 pacientes, mostró que, a los 6 meses de la operación, la tasa de cierre fue del 99 % en el grupo de 1470 nm y del 100 % en el grupo de 1940 nm, sin diferencias estadísticamente significativas; la incidencia de eventos adversos fue extremadamente baja en ambos grupos (aproximadamente el 1 %). La conclusión del estudio afirma claramente que ambos láseres proporcionan excelentes resultados en términos de tasa de éxito anatómico y seguridad.

En tercer lugar, se ha validado completamente la capacidad para tratar vasos de gran diámetro. Un estudio de 2022 publicado en Acta Balneologica señaló que la profundidad de penetración moderada de 1470 nm garantiza un daño térmico uniforme en todo el espesor de la pared de la vena, lo cual es clave para lograr un cierre permanente.

III. Examen objetivo: Cómo comprender el dolor postoperatorio

La puntuación de dolor postoperatorio ligeramente superior en el grupo de 1470 nm en comparación con el de 1940 nm es un fenómeno concomitante de su cierre eficaz, no un fallo técnico. El ensayo clínico aleatorizado mencionado anteriormente confirmó que el grupo de 1470 nm requirió una mayor densidad de energía lineal y ajustes de potencia, con una mediana de 11,5 días para que los pacientes reanudaran sus actividades diarias, más que los 7 días del grupo de 1940 nm.

La experiencia del médico es la variable decisiva. Al controlar con precisión la velocidad de retracción, la potencia y el modo de pulso, los profesionales experimentados pueden mantener altas tasas de cierre minimizando el dolor y los hematomas a niveles muy bajos. Esto no es un límite técnico, sino una exigencia de pericia profesional.

IV. Debate académico: Una visión prudente sobre 1940 nm

La autoridad británica en flebología, Whiteley, señaló en una revisión de 2022 en Surgical Technology International: aunque la longitud de onda de 1940 nm tiene una tasa de absorción de agua más alta, al tratar la vena safena de paredes más gruesas, no hay evidencia de que su ventaja en la distribución de energía se traduzca en una diferencia clínicamente significativa; además, los ajustes de potencia más bajos podrían suponer un riesgo de recanalización a largo plazo.

Diagrama esquemático del mecanismo EVLA

Fuente de la imagen: Una comprensión actual de la ablación térmica láser endovenosa. J Vasc Surg Cases Innov Tech, 2024, 10(6): 101587.

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Actualmente, la mayoría de los estudios sobre 1940 nm implican un seguimiento a corto plazo (dentro de un año). Aún se está observando si su tasa de cierre a 5 años no es inferior a la de 1470 nm (por ejemplo, el ensayo francés NEWWAVE, cuya finalización está prevista para 2031). No es riguroso calificar a 1470 nm como una "tecnología obsoleta que debe ser reemplazada" antes de que se disponga de evidencia a largo plazo.

V. Conclusión: El valor del clásico reside en la "certeza".

En el ámbito médico, "nuevo" no equivale necesariamente a "mejor", y "clásico" no significa "obsoleto".

El valor del láser de 1470 nm radica en sus principios físicos bien definidos, su tasa de cierre a corto plazo excepcional y su seguridad a largo plazo indiscutible. No es un simple sustituto en la lucha entre lo antiguo y lo nuevo, sino la piedra angular del tratamiento mínimamente invasivo de las varices.

Para los hospitales y departamentos de atención primaria que realizan EVLA, la tecnología de 1470 nm sigue siendo la opción preferida por su excelente relación costo-efectividad, su curva de aprendizaje más favorable y el respaldo científico más completo. Permite tratar la gran mayoría de las clasificaciones clínicas (C2-C6) y, al mismo tiempo, garantiza riesgos de complicaciones extremadamente bajos mediante procedimientos estandarizados.

La dirección futura no es un juego de suma cero, sino un tratamiento individualizado: para quienes buscan una experiencia sin dolor con condiciones vasculares adecuadas, 1940 nm es una excelente opción de actualización. Sin embargo, para lograr un cierre definitivo a largo plazo, tratar vasos de mayor diámetro y garantizar la aplicabilidad universal en la cobertura del seguro médico, el estatus de "estándar de oro" de 1470 nm seguirá siendo indiscutible hasta 2030.